domingo, 31 de mayo de 2009

Sé que rezaste,
mucho, por mí,
porque, de vez en cuando, hasta tengo
la tentación
de ser bueno.
Creo que el buen padre, Dios,
tiene
debilidad por las madres.
Será cosa -me digo-
de ser las herramientas de la vida
y parirnos
con dolor.

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