sábado, 28 de mayo de 2011

Nadie sabe el camino,
preguntamos,
unos a otros; tú,
nos dicen,
camina y lo irás viendo. ¿Cuántos pasos
-cada paso una duda-
caben en un día, en una hora, cuántos?

Nadie sabe.
Caminad, nos repiten,
es necesario.

¿Necesario para qué? Nadie sabe,
pero
lo importante es que no te detengas. Si no sabes
qué hacer, gira una y otra vez en círculo,
repítete, pisa
sobre tus huellas. Ve
de recuerdo en recuerdo.

Recordar es urdir una oración: Señor,
buen padre Dios,
Tú sabes
que yo quiero ir, un paso el miedo, otro el amor, este la duda, aquél
¿qué es aquel paso dado en el entresueño
de la madrugada,
cuando hasta el día mismo es una indecisión,
lindero, esquina,
escondrijo
entre el pasado y la urgencia del futuro,
la inminencia
de qué?

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