viernes, 23 de octubre de 2009

Hoy es otro día,
de la salmodia, la cantilena, la letanía
de los días,
que se van repitiendo, todos iguales, menos dos
-todos los demás no son
más que imágenes,
símbolos,
recuerdos o presagios, según,
de los únicos dos días que en realidad existen-
el día de nacer
y el de morir,
los demás son ensayos fallidos,
o adulterados recuerdos
durante que inventamos, para entretener el ocio,
el odio, la maledicencia,
la envidia,
el amor,
las alegrías súbitas, las penas
insoportables y las aventuras de verano
o los grandes almacenes
a que un día,
siempre un día, otro día inexistente,
quedarán reducidas las grandes ciudades de ahora mismo.

No hay comentarios: